Buena prueba de Colombia, pese a la falta de gol contra Australia

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La selección mereció ganar pero las fallas en la definición no lo permitieron. Pékerman, satisfecho.

Es muy común que en el fútbol no coincidan el resultado con el juego. Y muchas veces la diferencia entre uno y otro puede ser abismal. Eso sucedió con Colombia, que le pasó por encima a Australia en el segundo tiempo, le generó muchas opciones de gol, pero que se tuvo que conformar con un 0-0, en el estadio Craven Cottage, de Londres, por pura y física falta de puntería.

Con ese empate terminó la gira europea y la última oportunidad para probar nombres con la camiseta amarilla (o con la azul, porque Colombia estrenó en este partido su camiseta alternativa). Para el próximo amistoso, el primero de junio, frente a Egipto, ya el DT José Pékerman estará a tres días de presentar la lista definitiva para el Mundial de Rusia. Así que ese día ya no será para hacer pruebas, sino para consolidar el funcionamiento del equipo.

El tema de los ensayos de José Pékerman no solamente pasó por tocar nombres. Repasemos: entraron, con respecto al partido frente a Francia, dos zagueros centrales (Cristian Zapata y Óscar Murillo), un lateral zurdo (Johan Mojica), un volante de marca (Wílmar Barrios) y un delantero (Carlos Bacca). Pero también terminó jugando a otra cosa diferente: puso tres volantes de recuperación (Mateus Uribe, Abel Aguilar y Barrios), mandó a James a una banda, en la otra puso a Bacca y dejó a Falcao solo arriba. Eso, en el papel. 

Lo que intentó plantear Pékerman le salió a medias. Dicen que los equipos se arman de atrás hacia adelante y en este partido recuperó la seguridad defensiva que había perdido en el primer tiempo frente a Francia. Lo atacaron muy poco y no pasó, realmente, grandes sustos. Hasta ahí, todo bien.

Pero lo que trató de hacer en el ataque tampoco le salió. Primero, porque la banda derecha fue terreno inhóspito, no atacó nunca por esa zona. Todo lo que intentó Colombia fue por la izquierda, donde Mojica cumplía bien la mitad del examen, la de atacar. La de defender estaba pendiente porque los australianos nunca lo exigieron. Segundo, porque James no encontró con quién asociarse: ni con Mateus, ni con Aguilar (que quitó poco y no dio salida), ni con Barrios…

“Todavía me falta, sé que puedo dar mucho más. Faltan tres meses para el Mundial y espero llegar en muy buena forma, siempre quiero entrenarme bien, cuidarme, comer bien, tener un buen descanso, eso es clave para lo que viene”, dijo James. 

En ese esquema que planteó Pékerman, Bacca fue el gran sacrificado. No se adaptó a jugar por la banda y por momento se dejó llevar por su memoria táctica de delantero, se fue hacia el centro y terminó quitándose espacio con Falcao, que tuvo que salir del área a buscar la pelota que no le llegaba.

Otra actitud

El juego cambió completamente en el segundo tiempo. Pékerman decidió cuidar a Falcao y mandar al campo a un jugador que terminó siendo protagonista del encuentro, Miguel Ángel Borja. Y también sacó a Aguilar, de flojo partido, para probar con Jéfferson Lerma. Ocho minutos después del comienzo del segundo tiempo, Yerry Mina entró por Óscar Murillo, que se fue lesionado.

A Bacca debieron hacerle un repaso táctico en el camerino, porque ahora sí se tiró a la banda, y lo mejor, empezó a generar mucho peligro, en un tándem muy interesante con Johan Mojica. Y por la otra banda, que no había tenido actividad en el primer tiempo, comenzaron a juntarse, y bien, Santiago Arias y Mateus Uribe. 

Borja se la rebuscó desde el comienzo para tratar de meterla, pero lo que tuvo de voluntad también lo tuvo de falta de tino. Y además sufrió por mala suerte: la que logró meter no subió al marcador porque había fuera de lugar de Bacca en la jugada previa.

Para el remate del partido, Pékerman decidió poner, por fin, especialistas por las bandas: entraron José Heriberto Izquierdo y Yimmi Chará y se fueron Bacca y Mateus. Y Colombia se vio muy superior. Eso no se tradujo en goles, lamentablemente. Incluso, a Borja, que había tenido cinco opciones de gol, lo traicionó la ansiedad y perdió la más clara del partido, a cinco minutos del final, cuando el portero Danny Vukovic, que había entrado en la segunda etapa, le detuvo un penalti tras una falta que él mismo le cometió al delantero del Palmeiras. Ya para ese momento, hacía un par de minutos que Pékerman le había dado descanso a James, para darle diez minutos a Giovanni Moreno. 

“Bueno, Vukovic cometió un penalti y luego lo atajó, tal vez lo hizo a propósito”, dijo, entre risas, el técnico de Australia, el holandés Bert van Maarwijk, el mismo que llevó a la selección de su país a la final de Sudáfrica 2010, que perdió frente a España. “Tenemos que mejorar mucho, pero es un buen comienzo. Colombia es uno de los mejores equipos del mundo, lo que nos deja muy satisfechos con este resultado. Jugamos muy bien en la primera parte, especialmente”, agregó Van Maarwijk, ya hablando en serio.

Como dijo Pékerman, el resultado es anecdótico. Pese a no ganar, Colombia se vio mucho más sólido en defensa (con la salvedad de que Francia fue mucho más que Australia cuando lo atacó) y mostró una vocación ofensiva muy interesante. Esta vez no entró. Hay una base de jugadores para llevar a Rusia y el cuerpo técnico tendrá un par de meses para ir ajustando su lista definitiva de 23. Pero lo hecho en estos dos partidos da para pensar en que Colombia puede hacer un buen Mundial.