Contrabando de carne venezolana, una actividad que pone en riesgo la salud de los Guajiros

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Es muy común ver en Maicao vehículos tipo camionetas con costales llenos de huesos, viseras y carne muchas veces en mal estado para ser comercializada al mejor postor o a los habitantes de esta ciudad fronteriza

La carne venezolana, que se comercializa en la guajira sin ningún tipo de salubridad, en malas condiciones, sin cadena de frio y control alguno, tiene afectado a los comerciantes de este producto en Maicao, Riohacha Uribía y Albania y poniendo en riesgo de esta manera la salud de los guajiros.

A pesar de los esfuerzos de las autoridades colombianas, el contrabando de carne procedente del vecino país de Venezuela sigue campante, en el municipio de Maicao y muchas trochas cerca del cordón fronterizo, se pueden observar cómo llegan los vehículos tipo camionetas con costales llenos de huesos, viseras y carne muchas veces en mal estado para ser comercializada al mejor postor o a los habitantes de Maicao, afectando con esta  actividad la economía, lesiona y los intereses de los ganaderos y poniendo en riesgo el estatus sanitario de Colombia.

En la guajira después del oneroso tráfico de gasolina, el contrabando de carne, se convierte en el negocio ilegal transfronterizo más jugoso para aquellos a los que solo les interesa el dinero sin importar el riesgo en el colocan la salud de los guajiro y es que vender carne es tan rentable porque mientras que en Venezuela una res vale 300.000 pesos en Venezuela, en Colombia la están vendiendo hasta en 1,6 millones de pesos.

Los que hoy viven del tráfico o contrabando de este producto que llega hasta muchos hogares del departamento de la guajira es muy rentable ya que estos compran la carne de reses que muchas de ellas son sacrificadas en las trochas o en fincas binacionales a precio irrisorio y las comercializan en ciudades como Maicao, Riohacha, y municipios como Albania, Uribía, Manaure a bajo costo.

Cabe indicar que los contrabandistas de carne del vecino país traen el producto en mal estado porque la transporta sin ninguna cadena de frio en detrimento de la salud de los guajiros, afectando así la comercialización de la carne en canal que hoy sale de las plantas de sacrificio San Carlos de Maicao, Mafrigal en Fonseca,  Frigovillanueva en Villanueva y Danel Felipe  en Mingueo.

Lo que llama mucho la atención es ver cómo la gente humilde llega al mercado de Maicao y compran este producto traído del vecino país venezolano, a un precio por debajo del 50% del precio de la carne colombiana, lo que vuelve atractivo para algunas personas que no piensan en su salud sino en ahorrar unos pesos.  

Pareciera entender como si al gobierno nacional y o departamental les interesaran más otro tipo de temas, a los que sin restarles importancia, no tienen la gravedad de lo que se deriva del ingreso de animales de contrabando y su posterior sacrificio ilegal. 

Pero es muy bueno señalar que hoy esta situación afecta la economía, lesiona los intereses de los ganaderos, pone en riesgo el estatus de Colombia como territorio libre de aftosa y lo más importante, es que está en riesgo la salud de las familias en la Guajira y la costa que optan por su consumo.