Presidente Trump declara Florida “zona catastrófica” por el paso del huracán Irma

Tras arrasar parte de Cuba, causando inundaciones incluso en La Habana, el huracán había mantenido un rumbo más al Oeste de lo inicialmente previsto. Eso significa que Miami no iba a recibir el impacto directo del tifón, que, a cambio, había puesto en su diana las ciudades de Naples, Tampa, y, sobre todo, St. Petersburg.

A pesar de que Irma se había debilitado considerablemente a su paso por Cuba, y había pasado de ser una tormenta de categoría 5 a una de categoría 2 -y que no se esperaba que ganara intensidad-, su increíble efecto destructivo había quedado de manifiesto con los daños que estaba provocando incluso en la ciudad a la que teóricamente había indultado: Miami. A las 18.00 horas de este domingo, el Océano Atlántico había inundado buena parte del área de negocios y empresas del centro de Miami -lo que en las ciudades estadounidenses se denomina “downtown“-, y no se esperaba que las cosas fueran a mejor. Pese a la menor potencia del fenómeno, las autoridades seguían recomendando extremar las precauciones. Como dijo el gobernador de Florida, Rick Scott, en un mensaje televisado: “Tómense esta mortífera tormenta en serio”. Tras la petición del mismo gobernador, el presidente de Estados Unidos anunció que Florida sería declarada zona catastrófica.

“Hay árboles caídos en todas las calles”

Aun así, había gente en la calle, desafiando ráfagas de viento de más de 200 kilómetros por hora y el peligro de inundaciones y olas inesperadas. Su objetivo: encontrar sitios con electricidad tras pasar 24 horas a oscuras. Era una idea que muchos no compartían. “Andar en coche por la ciudad ahora mismo es un sinsentido”, declaró Xabier Fleitas al llegar al Biltmore. “Hay árboles caídos en todas las calles, otras están inundadas…

Y, mientras unos esperaban el final de la tormenta, otros se preparaban para ella. En el centro de Tampa, a 330 kilómetros al norte de Miami, había varias calles cerradas al tráfico porque se habían inundado 12 horas antes de que llegara Irma. En la vecina St. Petersbug, las autoridades habían ordenado que nadie usara el coche después de las 14:00 de la tarde, hora local, y habían recomendado no salir a la calle a partir de las 17:00. Una hora más tarde el suministro de luz iba a ser suspendido en la mayor parte de la ciudad, que tiene casi 300.000 habitantes. Más de dos millones y medio de hogares se han quedado sin electricidad.

Donde el daño era mayor era, sin embargo, en los Cayos, una serie de islas que se extienden al sur de Miami en dirección a Cuba. Allí se habían registrado tres víctimas mortales, a pesar de las órdenes de evacuación, en buena medida porque el ojo de Irma sí tocó directamente ese archipiélago.

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