Vacuna contra el coronavirus concentra la atención mundial

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A pesar de que se han comenzado a realizar pruebas con humanos en diversos países, expertos dicen que pasarán meses antes de que se pueda masificar la inmunización.

Hallar la vacuna contra el coronavirus concentra la atención mundial y los esfuerzos de la comunidad científica, ya que es la única herramienta que permitirá neutralizar la propagación del coronavirus de manera definitiva y levantar la cuarentena. Son varias las iniciativas que se realizan en el mundo y algunas de ellas ya se encuentran en la fase de pruebas en humanos.

Sin embargo, el médico Camilo Prieto Vidal, director científico de Nexus Group, explica que una vez se confirme el éxito de las pruebas deben pasar meses para que se masifique la vacuna.

“Son varias las fases que hay en este proceso y comienzan con el trabajo en laboratorio, pruebas en animales, pruebas en humanos, evaluación de la efectividad y de los efectos secundarios y adversos, luego se pasa a la producción masiva, distribución y aplicación de planes masivos de vacunación en los países”, señaló.

Indica que con la evidencia científica con que se cuenta actualmente “es poco posible que en este año se reactiven los eventos masivos”.

Como un factor positivo destaca la manera como la comunidad científica internacional ha afrontado el trabajo de investigación con una amplia colaboración en un esfuerzo mundial.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) coordina los esfuerzos internacionales dirigidos a desarrollar vacunas para prevenir la COVID-19, se están investigando posibles vacunas y también distintos tratamientos farmacológicos específicos.

Hay ensayos clínicos en curso que están en pruebas

Un grupo de expertos de distintos ámbitos está trabajando en el desarrollo de vacunas contra el coronavirus.

No obstante, ya que hasta la fecha no hay ninguna vacuna para prevenir la COVID-19, la manera más eficaz de protegerse a uno mismo y a los demás sigue siendo lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo o con un pañuelo de papel al toser y mantener una distancia de al menos 1 metro (3 pies) con las personas que tosen o estornudan.

“Aunque lleva tiempo desarrollar una vacuna para uso general, esta podría ser en última instancia esencial para controlar esta pandemia mundial”, reconoció la OMS en una declaración.

El colombiano Javier A. Jaimes es uno de ocho científicos de Cornell University dedicados a analizar el genoma del SARSCoV-2 y dijo a la agencia EFE que el nuevo coronavirus se ha mantenido “genéticamente estable” desde su aparición en diciembre de 2019, lo que posibilita una vacuna o tratamiento “más eficiente”.

Jaimes, quien trabaja en el centro universitario de Ithaca (Nueva York) como investigador de postdoctorado, dijo a la agencia de noticias que a pesar de haber infectado a más de 2 millones de personas en el mundo, el virus no ha mutado. Los pocos cambios que ha tenido son sutiles, no han sido en el comportamiento del virus.

Son ya varios los países que han anunciado que comenzarán a realizar pruebas en humanos con posibles vacunas, entre ellos están Estados Unidos, Italia, China, Reino Unido y el más reciente es Alemania.

También los laboratorios Sanofi y GSK firmaron una carta de intención para desarrollar una vacuna adyuvante para COVID-19.

Sanofi contribuirá con su antígeno COVID-19 de proteína S, que se basa en tecnología de ADN recombinante, que ha producido una coincidencia genética exacta con las proteínas que se encuentran en la superficie del virus.

“La secuencia de ADN que codifica este antígeno se ha combinado en el ADN de la plataforma de expresión de baculovirus, base del producto de influenza recombinante con licencia de Sanofi en los EEUU”, explica la firma.

A su vez, GSK contribuirá con su probada tecnología adyuvante pandémica, cuyo uso puede ser importante en una situación de pandemia, ya que reduce la cantidad de proteína de vacuna requerida por dosis, permitiendo que se produzcan más dosis y, por lo tanto, contribuye a proteger a más personas.

Pruebas en Alemania

El Instituto Paul Ehrlich (PEI), competente a nivel federal en materia de vacunas y medicamentos biomédicos, anunció que ha autorizado el primer estudio clínico en Alemania para una vacuna contra el COVID-19 en un grupo reducido de voluntarios sanos.

Según precisó el PEI en un comunicado, se trata de una vacuna RNA, elaborada por la empresa biotecnológica BioNTech, que contiene información genética para la construcción de la llamada proteína de espiga del CoV2 en forma de ácido ribonucleico (ARN).

En una comparecencia ante la prensa, el titular de Sanidad alemán, Jens Spahn, calificó de “salto cualitativo” que Alemania cuente ya –como algunos otros países, dijo– con una posible vacuna que permita realizar un estudio clínico, aunque recordó que la palabra “estudio” ya implica tener que esperar los resultados. Por eso, subrayó la importancia de dos mensajes: por un lado, que Alemania ya está en disposición de realizar estudios clínicos en voluntarios, pero, al mismo tiempo, que “aún llevará meses, porque así funciona el desarrollo de vacunas”, hasta que realmente haya una a disposición.

“Porque hay una cosa que es importante, el hecho de que la seguridad en los efectos de una vacuna de estas características es prioritaria”, recordó.