“Me tiré a una zanja y fingí mi muerte”: sobreviviente de masacre en Samaniego

105 0
Ofrecen $200 millones de recompensa para dar con el paradero de los responsables.

Dos días después de la masacre de Samaniego (Nariño), donde ocho jóvenes fueron asesinados a ‘quemarropa’, se siguen conociendo detalles del lamentable suceso.

En la fiesta realizada en la noche del sábado en la vereda Santa Catalina habían 50 personas y se hizo en una finca a las afueras del casco urbano para recordar el Festival de Bandas, el cual se canceló por el COVID-19.

Según algunos sobrevivientes, a estos les llegaron mensajes anónimos que les advertían parar la fiesta. Cerca de media hora más tarde, la reunión social fue interrumpida por las ráfagas de balas de cuatro hombres que llegaron a bordo de dos motocicletas.

“Muchos jóvenes fueron cayendo al piso tras ser baleados, mientras otros gritaban y huían desesperados. Entraron e inmediatamente dispararon a cualquiera que se encontraran”, le dijo un familiar a El Tiempo.

Mientras que Jesús Quintero, otro familiar, le dijo a Noticias Uno que “iban seleccionando algunas personas, no por nombre, sino como que este sí, este otro no”.

El joven sobreviviente relató que luego de que empezaran los disparos, optó por lanzarse a una zanja o hueco, con el objetivo de que no lo alcanzara una bala.

“Una vez allí, me tiré y fingí que estaba muerto. Algunos que estaban heridos, los remataron con más disparos”, dijo un joven sobreviviente a El Tiempo.

Las ocho víctimas fueron identificados como: Oscar Andrés Obando (17 años), Laura Michel Melo (19 años), Campo Elías Benavides (19 años), Daniel Vargas (22 años), Bayron Patiño (23 años), Rubén Darío Ibarra (24 años), Jhon Sebastián Quintero (24 años) y Brayan Alexis Cuarán (25 años).

En Samaniego y Nariño delinquen, al menos, unos 12 grupos al margen de la ley, entre ellos disidentes de las Farc, clan del Golfo y el Eln.

En el municipio se realizó un consejo de seguridad con presencia del ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, junto con las autoridades locales, el mayor general Eduardo Zapateiro, comandante del Ejército Nacional, y el general Jorge Vargas, director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, con el objetivo de esclarecer el crimen.

Tras este, determinaron ofrecer una recompensa de 200 millones de pesos por información que ayude a capturar a los responsables. También anunció, entre otras medidas, la creación de un grupo especial, liderado por la Fiscalía, para adelantar las investigaciones.

Hasta el momento se han capturado a dos personas por porte ilegal de armas, las cuales fueron enviadas a balísticas para establecer si tienen conexidad con la masacre.